blognovela: My neverland girl (capitulo 1)




A petición de mis seguidoras de antaño de este blog y las de Tiktok, he decidido volver a reescribir de nuevo esta historia de la cual ya había sido publicada anteriormente en el 2014 y por "X" motivo decidí borrarla...una historia para revivir viejos tiempos de cuando solíamos escribir webnovelas por allá en los 2010´s y que a través de la imaginación llegaron a sentir esa experiencia increíble al lado de Michael Jackson.

Aclaración: las imágenes utilizadas para esta historia son totalmente ficticias hechas con tecnología IA

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Banda Sonora: Michael Jackson - Dirty Diana 


Capitulo 1.- la reina de la estafa...

Ambientación y lugar: invierno de 1991, San Francisco - Los Ángeles- Santa Barbara, California (era Dangerous)...

Oakland California (San Francisco)...

Mi madre y yo acabábamos de Llegar a San Francisco, iba a empezar una maestría en la universidad de Stanford por lo que me quedaría en casa de mi tía Graciela un par de años con visa de estudiante...



Graciela: mija, guarda aquí tus cosas (me lo dice mientras ponía una colcha limpia en la cama)

Lidia: Gracias tía...

Graciela: y como se llama la maestría que vas a estudiar mija?

Lidia: psicopedagogía

Graciela: explicame porque no entiendo...

Lidia: bueno, es una rama de la psicología que prevenir, orientar, corregir y evaluar problemas de aprendizaje tanto en niños como adultos 

Graciela: oh, eso suena muy complicado

mamá: no hermana, en realidad no es complicado, la carrera de psicología es muy hermosa, hemos evaluado tantos casos con pacientes que inmediatamente detectamos que estrategias de intervención usar, pero algunos casos si son mas complicados que otros y pues nos hemos inscrito a diplomados para aprender nuevas metodologías... 

Graciela: ayy no no no, yo si soy bien bruta, yo no entiendo ni madres de esas cosas ajajjaja

Lidia: jajajajjajaj

Graciela: y cuando empiezas la maestría Mija?

Lidia: como a mediados de enero del año entrante

Graciela: oh, todavia falta aun como como un mes y medio...y dime mija, mientras tienes ese tiempo libre ¿que lugares te gustaría visitar?

Lidia:¿sabes? tengo mucho antojo de probar esos bread bowls con chilli que me dijiste que venden en el muelle 39 

Graciela: iremos mañana, son deliciosos 

mamá: ¿Dónde queda eso?

Graciela: en San Francisco, les va a encantar ese muelle, es un centro comercial y lo que más les va a gustar es ver esas focas gigantes, para que les tomen fotos 

Lidia: que chido por ustedes tía, son afortunadas de vivir en estados unidos, pueden visitar cualquier lugar si lo desean, yo daría todo por  visitar Hollywood pero sé que son muchas horas de camino

Mi prima Cynthia se pone curiosa y empieza a hacerme preguntas

 Cynthia: y hablando de Hollywood ¿que artista te gusta prima? 

Lidia: oh, soy fan de Michael Jackson, lo adoro

 Cynthia: yo también!! me encantan sus discos 

Lidia: oye prima ¿y si sabes donde vive? ¿el rancho Neverland se encuentra en Hollywood?

Cynthia: no😓, su rancho está super lejísimos, son como 5 horas de camino por carretera, imposible ir y venir el mismo día es cansadisimo, tendríamos que quedarnos en un hotel 

Lidia: que lástima, hubiese sido increíble conocer su rancho

Graciela: y porque imposible? claro que podemos ir, yo las llevo no importa que nos quedemos en un hotel solo será una noche, es un viaje relampago

Mis ojos se me iluminaron de alegría, no lo podía creer...

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                                              Santa Barbara, California ...

El gran televisor en la habitación principal de Michael Jackson en neverland proyectaba una película clásica de Hollywood en blanco y negro, con el volumen apenas audible. Era una tarde tranquila en Neverland, de esas que Michael atesoraba como oro.

Michael estaba tirado en su enorme cama, completamente en fachas. Llevaba una simple camiseta blanca y unos pantalones negros holgados, su cabello naturalmente rizado y un poco desordenado. A su lado, apoyada en varios cojines de seda, estaba su confidente y alma gemela, Elizabeth Taylor. Liz, la diva por excelencia, estaba igualmente cómoda en su pijama de seda color lila con plumaje en sus mangas, su cabello oscuro enmarcando un rostro desmaquillado pero aún deslumbrante...en la cama estaba una caja abierta de pizza de pepperoni a medio terminar y restos de palomitas de maiz exparcidos complementaban la escena de una amistad intima y sin pretensiones.



Liz: Dios santo, esta pizza está buenísima (chupándose los dedos y dándole mordidas a su rebanada casi devorándosela rápidamente)

MJ: ¿Verdad que si Liz? (toma unos trago de cocacola)

Liz bebe su mimosa de naranja favorita



Liz: dime, mi dulce querido Michael (se lo dijo con su voz ronca llena de afecto)He estado escuchando rumores... ¿Cuándo vas a empezar tu gira Dangerous? El mundo entero está esperando verte. ¿Sabes la cantidad de gente que está histérica por los boletos? 

Michael suspiró, recogiendo un trozo de pepperoni suelto de la caja, inmerso en la burbuja de confort que solo Liz podía crear. Las giras eran un tema recurrente, una presión constante en su vida.

MJ: Oh, Liz, no sé (respondió con un tono cansado). John (refiriéndose a Branca, su abogado) y mi equipo están en eso. Quieren que empiece para el próximo verano. Pero hay tantas cosas... los impuestos, la producción, los ensayos... A veces solo quiero quedarme aquí, en Neverland, y nunca salir.

Elizabeth le dio un codazo suave.

Liz: ¡¡aayy niño no digas tonterías!!. Eres el Rey. El mundo te necesita. Pero si no quieres salir, por mi encantada, me quedaré aquí contigo con mucha pizza y películas. Para siempre, ¡¡mmmmhhh que rica está!! (se come otra rebanada)

Michael sonrió, un brillo de genuina felicidad en sus ojos. Esa era la promesa de Liz: aceptación total, sin juicios, solo amor. Michael se enderezó, y su frustración se transformó en un entusiasmo contagioso, la forma en que siempre se refugiaba en su arte.

MJ: Pero tengo algo nuevo que te va a encantar. En lugar de pensar en el tour, vamos a empezar algo épico.

Liz: ¿Qué es? ¿Una canción nueva? (mirándolo con sumo interés)

MJ: ¡¡No!! Vamos a rodar el próximo vídeo. En unos días, estoy por rodar Remember the Time. Va a ser un cortometraje, Liz. ¡¡Un espectáculo egipcio!! y Eddie Murphy va a estar en él, y la producción es gigantesca. Un verdadero desafío.

Los ojos de Liz se iluminaron, su famosa chispa regresó.

Liz: ¡Oh, Michael! ¡Eso es fabuloso! pasaste de ser pantera negra en tu video anterior a transformarte ahora en un faraón y por eso te quiero. Dejas que el arte te salve de la burocracia.

MJ: jajajja noooo (rie juguetonamente), yo no voy a ser el faraón, el papel es para Eddie

Liz lo miró, intrigada. 

Liz: ¿Entonces quién eres tú? ¿El sacerdote principal?

Michael alzó las cejas con un brillo en sus ojos.

MJ: Yo seré un mago. El mago real. Haré que todo el tiempo se detenga.

Liz se rió aplaudiendo con su risa escandalosa resonando en la habitación. 

Liz: ¡¡Por supuesto que sí!! ¡¡Mi mago bello angelical favorito!! Ahora, por eso te quiero.  Dejas que el arte te salve de la burocracia.

El comentario de Liz sobre la belleza andrógina angelical de Michael, dicho con tanta naturalidad, hizo que Michael se sintiera vulnerable. Las orejas de Michael y la parte alta de su cuello se encendieron de un leve color carmesí. Bajó la mirada hacia la pizza, incómodo por el cumplido directo.

MJ: No es cierto, no soy bello  (murmuró, su voz era casi un susurro)

Elizabeth Taylor dejó su copa sobre la mesita, sus ojos morados fijos en Michael, que estaba recostado contra los cojines. Ella no estaba hablando por coquetería, sino por la verdad brutal que solo la amistad podía permitirse.

Liz: Michael, mírame.

Michael se giró hacia ella, sintiendo la intensidad de su mirada.

MJ: ¿Qué pasa, Liz? ¿Tengo salsa de pizza en la barbilla? (bromeó)

Liz: Escúchame. Tú eres una criatura... una aparición. Tu belleza es un escándalo, Michael, porque no pertenece a este mundo.

Liz se inclinó, su voz se hizo baja y reverente.

Liz: Los tabloides te llaman "extraño" por tu delicadeza. Pero esa no es fragilidad. Esa es la belleza andrógina angelical que los griegos llamaban divina. Eres niño y eres espíritu. Eres fuerza y eres ternura. No tienes los límites que nosotras, las mujeres, o ellos, los hombres, tenemos.

Ella tomó suavemente la mano de Michael.




Liz: Eres la única persona en la Tierra que no tiene género, porque tu alma es solo pura luz. Eres el ángel que Dios se equivocó al dejar aquí. Y por eso, Michael, eres el ser más hermoso que mis ojos han visto.

Michael sintió un rubor en sus mejillas, una mezcla de vergüenza y una profunda gratitud. De todos los elogios, los de Liz eran los únicos que tocaban su verdad más íntima.

MJ: Oh, Liz... (murmuró, apretando la mano de su amiga, sintiéndose comprendido y amado por esa verdad que el mundo intentaba usar en su contra.)

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17 horas después

                           Hotel four seasons de los Angeles, California...

El ascensor de cristal del Hotel Four Seasons se detuvo en la suite de lujo. Las puertas se abrieron, revelando a una mujer de nombre Diana Weis y a Mick Jagger de the rolling stones. Eran la imagen perfecta de una pareja caótica y glamorosa a las 3:00 de la madrugada.

Mick Jagger, con una chaqueta café y con el cabello revuelto, se tambaleaba ligeramente, víctima de la larga noche y una excesiva cantidad de whisky. Diana, en cambio, estaba inmaculada; su elegante vestido negro y su melena rizada y larga eran tan perfectos como cuando entró.

Jagger la empujó suavemente hacia el interior de la suite, cerrando la puerta con el pie.


Mick Jagger: No seas tímida, preciosa. Papi tiene la suite presidencial. Y tú has sido muy, muy buena consultora esta noche (murmuró Jagger, con la voz pastosa por el alcohol. Intentó rodearla con sus brazos para besarla.)

Diana se deslizó fuera de su alcance con una facilidad felina, sus ojos verdes brillando con desdén.

Diana: No, Mick (dijo Diana, con una risa seca). Tuvimos nuestra cena de negocios, y el trato se cerró. Eso es todo. Yo no mezclo las finanzas con la fatiga. Y tú estás agotado.


Jagger se detuvo, su rostro se ensombreció. El rechazo, especialmente frente a la frialdad de Diana, encendió su mal genio.

Mick Jagger:¿Agotado? ¿Crees que un Stone se agota por un poco de celebración? ¡¡Eres una maldita zorra, Diana!! Una cazafortunas que piensa que su cuerpo vale más que un par de ceros. ¡¡Te recuerdo que ya tengo un trozo de tu tiempo y de tu boca!!

Diana se acercó y lo miró de cerca, con una expresión de evaluación clínica.

Diana: tienes razón, Mick. Ya tengo lo que necesitaba de ti (su tono era frio). Y créeme, no fue tu boca.

Jagger se enfureció, levantando el puño para gritar un insulto más, pero la furia fue lo último que sintió. De repente, sus ojos se pusieron vidriosos. El alcohol y el agotamiento, magnificados por la noche sin dormir, lo vencieron. Él se desplomó sobre la alfombra de la suite con un golpe sordo, un ícono de la música reducido a un bulto inconsciente. Diana no parpadeó. Miró al hombre vencido en el suelo, luego a su reloj de pulsera con diamantes.

Se arrodilló sobre la alfombra, pero no para ayudarlo. colocó un teléfono satelital Inmarsat-C y marcó un número


Diana miró a Mick Jagger, desmayado en la alfombra, y activó el terminal satelital (el maletín de negocios) que colocó sobre el suelo. Desplegó la antena, esperando el ruido sordo de la unidad mientras buscaba la conexión con el satélite sobre el Océano Atlántico.

Finalmente, una luz verde parpadeó. Diana levantó el auricular, del tamaño de un teléfono fijo.  

Diana: Conexión al número en Zúrich, por favor (ordenó a la operadora).

Después de unos segundos de estática, escuchó una voz masculina y formal con acento suizo: "Billings and Associates. Fideicomisario Steiner"

Diana: Steiner, soy D.W. La fase de contención ha terminado (dijo Diana, su voz era un susurro frío, sin la emoción que usaba con Jagger).

Entendido, D.W.  (respondió Steiner). ¿Procedemos con la instrucción firmada el 17 de septiembre?

Diana no podía simplemente pedirle que transfiriera; necesitaba el código.

Diana: La clave es: "El Rubí está limpio, y el carro debe ir al Norte".

Hubo un silencio del otro lado, mientras Steiner verificaba la secuencia preestablecida que solo Diana y él conocían, vinculada a los documentos que Jagger había firmado meses antes para supuestos fines fiscales.

Confirmado, D.W. (dijo Steiner). El total de la inversión en bienes raíces, 65 millones de dólares, se transferirá del fondo "Siren" a la cuenta 88998...

Diana: No (interrumpió, su voz era aguda y precisa). Transfiéralo a la cuenta de Hong Kong. La 88998 ya está activa. Y a partir de este momento, el fideicomiso Siren se declara extinto. Cualquier contacto de M.J. (refiriendose a Mick Jagger) debe ser redirigido a la bancarrota.

Entendido. La transferencia se ejecutará al inicio de la jornada bancaria en Asia. El proceso tomará 48 horas. Su comisión está asegurada.

Diana asintió al teléfono, sus ojos fijos en Jagger, su obra maestra de manipulación.

Diana: Buen trabajo, Steiner. Hablaremos en París.

Colgó el auricular y lo guardó en el maletín. El dinero estaba en movimiento, y ella había usado la lentitud y la burocracia del sistema bancario suizo a su favor, todo basado en una autorización codificada que Jagger nunca recordaría haber otorgado. El viejo rockero ahora era parte de su currículum. Volteó, y sus ojos verdes se posaron en Mick Jagger, desmayado y borracho, no en la cama, sino en el suelo de la lujosa suite del Four Seasons. Había sido un objetivo fácil, predecible en su debilidad. Una mueca de burla se dibujó en los labios perfectos de Diana. Se inclinó, pero no para ayudarlo. Su dedo rozó la mejilla del rockstar.

Diana: Demasiado viejo, demasiado predecible, Mick. Y demasiado desordenado para mis planes (susurró, su voz era un hilo de seda fría).

Luego, con un gesto estudiado, Diana sacó una pequeña fotografía de su bolso de mano. La imagen mostraba a un hombre en su apogeo: una toma de prensa de un concierto, con su largo cabello rizado, los ojos llenos de una intensidad magnética, era MICHAEL JACKSON.


Diana acercó la fotografía a sus labios pintados de rojo. Sus ojos brillaban con una ambición gélida mientras le daba un beso lento y posesivo a la imagen.

Diana: Mi siguiente obra maestra (murmuró con una sonrisa despiadada). Y esta vez, jugaré con un rey.

Se levantó del sillón y se dirigió al bar. Se sirvió un vaso de agua, contemplando la ciudad de Los Ángeles que se extendía ante ella a través de la ventana. Ella sabía que la clave no era la pasión. La clave era la vulnerabilidad y la soledad. Y Michael Jackson, la estrella más grande del mundo, era el hombre más solo que conocía. 


contnuará....

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