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domingo, 15 de septiembre de 2013

Rabino Boteach: honrando el espiritu de niño (cap. 14)




Capítulo 14: Apertura y vulnerabilidad

Me gusta como los niños son siempre honestos.

SB: según entendí de cómo lo describiste, la creatividad implica libertad. A diferencia de los adultos, que se encuentran bajo la presión de las circunstancias, los niños son realmente libres. Dicen lo que quieren, hacen lo que quieren sin temor. Y los adultos, casi somos como prisioneros de las limitaciones de la vida social y las expectativas que nos imponen.
 
MJ: Sí, intentan satisfacer las expectativas de la sociedad, y los niños son simplemente felices, espontáneos y aman la diversión. Ellos tienen esta alegría, esta luz en sus ojos. Ha habido situaciones, estando reunido con algunos abogados en que un niño entró en la habitación, y ellos siguieron hablando. Y yo hice callar a todo el mundo y decirle: “Hola” o mostrarle respeto para hacerlo sentir especial. Los abogados no lo entienden. Y para mí , Dios está caminando por la habitación y tenemos que mostrarle respeto.
 
Me encanta cuando los niños son honestos. Si están celosos, ellos te lo dirán. Si están enojados contigo, ellos lo dirán: "¿Lo quieres más que a mí!" Los adultos no lo dicen. Serán vengativos y van a encontrar una manera de hacerte daño a causa de sus celos.
 

SB: Tienen que esconder y ocultar sus celos.
 
MJ: Sí, sí. Esto me encanta en los niños: tienen una divinidad natural. A ellos les encanta estar juntos. Dos niños que nunca han estado juntos en un par de segundos, se hacen amigos y empiezan a hablar. Los adultos no hacen esto. Si tomas a dos bebés y los pones en una cama, luego, cuando están durmiendo, una hora después, inconscientemente, en el estado alfa, o algo, van a encontrar la manera de acurrucarse uno junto al otro. Los cachorros lo hacen, los gatitos lo hacen, los niños lo hacen. Ellos encuentran la manera. Terminan uno al lado del otro y es tan dulce. Ellos se encuentran uno al otro durante el sueño. Pero nosotros, estamos ocupados construyendo barreras y barricadas. "Tú te sientas aquí y tú te sientas allí." ¿No es triste?
 

SB: Los niños no tienen estos prejuicios, estas barreras. Cuando los niños se conocen, hay familiaridad al instante. No tienes que trabajar en la amistad y la búsqueda de intereses comunes. Los adultos inicialmente se sienten incómodos entre sí: tienen que aprender a confiar en los demás, porque el estado natural es la desconfianza.
 
MJ: Los niños simplemente se abren ante mí.
 

SB: ¿Y si alguien dice que no es verdad, que el mundo es un lugar asqueroso, que tienes que salir de Neverland, porque es una ilusión, una vida imaginaria? ¿Y si alguien dijera: "Michael, estoy de acuerdo con todo lo que dices acerca de los niños, pero no es realista. Es tiempo de acostumbrarse al hecho de que en el mundo es horrible y la gente es cruel. Si eres un niño, significa que eres mucho más vulnerable y desprotegido: que eres un objetivo para el dolor, los ataques y las heridas. Te arrepientes del estado infantil que has conservado? Al crecer, te conviertes en un guerrero: te proteges a ti mismo, te defiendes. Sin embargo, decides no ir por ese camino. Decidiste comunicarte con los niños y salvar a tu propio niño interior. No te arrepientes?
 
MJ: ¿Si me arrepiento de ser como soy? No, nunca.
 

SB: Aún, cuando dices que eres malinterpretado por la gente? Incluso si la gente piensa que eres raro?
 
MJ: Es tanta belleza y felicidad! Lo puedo ver en lo que he creado, en lo que he hecho. Todas las ideas que fluyen en mi música y los grandes pensamientos, todo viene de allí.
 

SB: tú dices: "Necesito los niños. Antes del concierto. Necesito los niños ". No tienes miedo de usar la palabra "necesidad". Para la mayoría de los adultos, esta palabra expresa una dependencia. ¿Qué entiendes tú por "necesidad"?
 
MJ: Creo que los adultos ocultan sus necesidades. Después de todo, necesitan amor, y por la noche se van con su pareja a la cama. Pero ellos se acostumbran a levantar barricadas y utilizar técnicas psicológicas, diciendo: "No te necesito." De hecho, se esconden, jugan juegos. Es lo que hemos hablado antes. Ellos construyen obstáculos mentales, pretendiendo que no necesitan ... es una guerra psicológica.
 

SB: Valoramos altamente la independencia. Pero los niños no tienen miedo de aferrarse al vestido de su madre, se aferran a ella, no tienen miedo de mostrar que necesitan a su madre. Podemos aprender de los niños que no se avergüenzan de necesitar?
 
MJ: Por supuesto.
 

SB: Amor y miedo son opuestos. El principio básico del amor , es la apertura, exponer tus puntos débiles. Cuando abrazas a alguien, literalmente, estás creando en tu interior un espacio para la otra persona. Te pones en una posición vulnerable. El principio básico del miedo, es todo lo contrario: apoyarte en tus piernas para proteger tu cuerpo con las manos y los pies. Con el amor, te expandes, pero con el miedo, te contraes, volviendo a un estado embrionario.
 
¿Cómo vas a enseñarles a Prince y Paris la cordialidad, cuando también hay que enseñarles a ser precavidos?
 
MJ: Hay una línea delgada. Pero yo no quiero enseñarles a juzgar a la gente, "Oh, él se ve como si fuera a dañarme!" Es difícil. Quiero que sean inteligentes y sepan buscar una manera de salir de situaciones difíciles. Creo que es mi trabajo juzgar por ellos. Es mi trabajo.
 

SB: Una de las responsabilidades de un padre, es protegerlos, para que no tengan que protegerse a sí mismos. Esto se puede lograr, pero sólo por un tiempo. Después, tendrán que aprender a defenderse. La mayoría de los padres enseñan a sus hijos: "Si ves a este tipo de persona, mantente alejado." Decidiste dejar que tus hijos amen a todo el mundo y es tu tarea protegerlos.
 
MJ: Absolutamente. Creo en ello.
 

SB: Eso es una lección muy importante para todos los padres, Michael. Yo tampoco quiero enseñar a mis hijos a temer.
 
MJ: Se dañó a muchos niños, colocándolos en una situación en la que empezaron a criticar y ser prejuiciosos basados en cómo vestía la gente o por su peinado y esto no tiene fundamento. Los padres no tienen que hacer eso con los niños, deben dejar que ellos vean lo que sucede ... Cuando hay niños, he visto incluso a la gente más dura, las peores personas, bajar la guardia ya que su luz entró en la habitación.
 

SB: ¿Así, los niños nos enseñan cordialidad, no sólo espiritualmente, sino también en la práctica?
 
MJ: Por supuesto.
 

SB: ¿Sientes mucha libertad en compañía de los niños? Por ejemplo, se dijo que, debido a tu fama no tienes vida personal: las personas te toman fotos, no puedes caminar con seguridad por la calle, tienes que disfrazarte. Con los niños, te sientes más libre, más natural, más liberado?
 
MJ: No sólo me siento libre, me siento como si estuviera ante el rostro de Dios. Me siento honrado, creo que soy afortunado. Dios me ha bendecido con su presencia, y otras personas no entienden y se refieren a ellos como algo descartable. Entro en una habitación donde hay niños y al instante siento dicha. Puedes sentirlo, es tangible, y emana de ellos, porque es la conciencia , es la espiritualidad.
 

SB: Es saludable para ti?
 
MJ: Me salvó la vida.
 

SB: Cuando estás en compañía de los niños, se alivia el dolor?
 
MJ: Salvó mi vida.
 

SB: ¿Así que, si el Señor , es la luz, entonces, usando esta metáfora, podemos decir que los adultos están construyendo una barrera que bloquea la luz, y vivimos en la oscuridad. Los niños son transparentes, no tienen barreras conscientes a la luz. La luz de Dios brilla a través de ellos sin obstáculos.
 
MJ: Son la luz. El otro día le dije a Frank que, en mi opinión, Gavin representa la luz blanca que vemos antes de morir, la esperanza que viene a nosotros. (refiriendose a Gavin Arvizo) “Él es como un ángel”, que nos dice “No tengas miedo”. ¿Cómo podría su alma no ser dulce y amable? Hay un mensaje para nosotros en ésto, los niños lo tienen.
 

SB: Pero tú eres capaz de ser tú mismo, y en ese sentido te sientes más libre con los niños,y como has dicho, no levantas todas esas barreras.
 
MJ: Siento la mayor libertad cuando estoy con ellos.
 

SB: Muy bien. Otra cosa que aprendemos de los niños, es la transparencia. A diferencia de los adultos, los niños son transparentes. No son evasivos para expresar sus deseos. Parecen hechos de vidrio: se puede ver a través de ellos.
 
MJ: Yo puedo ver a través de ellos. Puedo comunicarme con ellos en silencio. Mirando sus ojos, siento exactamente lo que están diciendo, tan pronto como me miran, tan pronto como establecemos contacto visual, ocurre, porque la telepatía es realmente muy fuerte con los niños, lo puedes sentir. Ellos saben cómo leer a la gente desde la cuna. Ellos pueden ven cuando eres feliz. Leen en tu mirada. No necesitamos decir mucho, podemos hacerlo con los gestos. Los niños están en un estado tal que puedan sentir las emociones mucho más que los adultos. Verdaderamente telepáticos. Viven mucho más en sintonía con el mundo.
 

SB: Si miras el mundo a través de los ojos de un niño, cómo dirías que se ve?
 
MJ: Está envuelto en papel de regalo. Es mágico. Es maravilloso. Es increíble, y sientes curiosidad por todo. Es fantástico, magnífico, asombrosamente inspirador.
 

SB: Cuando ves el mundo en papel de regalo, te das cuenta un poco de su fealdad? Te das cuenta de las cosas que hacen daño? Después de todo, te encuentras con un montón de gente mala. ¿Cómo enfrentas eso?
 
MJ: No lo entiendo. No lo entiendo.
 

SB: ¿Piensas que porque no entiendes esto, entonces no tienes que cambiar y adaptarte a ello? No te dices a ti mismo: "Tengo que tomar una posición defensiva", en lugar de eso dices, "Yo sólo voy a decir que no entiendo ... esto no debería ser así." Para ti es un misterio, y si es un misterio, es absurdo, no puede invadir tu propia personalidad. No puede afectar tu psique. No puede afectarte.
 
MJ:
 

SB: ¿Así que si te encuentras con un hombre despreciable, ¿cómo reaccionas, mirando el mundo a través de los ojos de un niño?
 
MJ: Duele. Cuando yo era niño, Bill Cosby, a veces me veía en el pasillo de NBC Studios y decía (voz grave y alta), "Hey, qué están haciendo los chicos aquí? Saca esos niños de aquí! "Todo el mundo se reía, pero yo pensaba que era en serio, me daba un susto de muerte, y lloraba…. O, recuerdo un día que estaba en un club, un hombre me preguntó: "Oye, muchacho! ¿Qué estás haciendo aquí? "Y siguió así todo el tiempo hasta hacerme llorar. No entiendo estas cosas y esto me hizo sentir miedo de los adultos y de las personas de gran estatura. Me siento intimidado por esto. No se dan cuenta del dolor que causan cuando tratan así la gente. Esto no es gracioso.
 
Así que con los niños me comporto de manera opuesta. Soy muy suave y gentil con ellos, porque no quiero repetir ninguno de esos errores. Mi padre también acostumbraba hablar con los niños de esta manera. Ya no lo hace más, pero recuerdo cuando yo era pequeño ... (aumenta la voz agresivamente) "¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? "Y balbuceaban (quiebra la voz)" "Vivo bajando la calle." Me pregunto: "¿Por qué le gustaba hacerlos llorar? Estoy seguro de que para ellos era muy atemorizante ". Nunca he olvidado esa sensación, nunca.
 

SB: Cuando eras testigo de ésto, tu reacción era: "No lo entiendo, ¿Por qué haces ésto?"
 
MJ: Sí, ¿Por qué haces ésto? ¿Por qué quieres hacer daño a alguien así? Me doy cuenta cuando un niño tiene miedo, puedes verlo en sus ojos, se puede oír en su voz. ¿Harías algo así?
 

SB: Yo espero que no. Esto te permite escucharlos incluso cuando sus propios padres 
no los escuchan?
 
MJ: Puedo sentir a los niños, puedo sentirlos. Si de alguna manera son lastimados, yo quiero estar allí, dónde está el dolor.
 

SB: Guardas esto para tí mismo. Tienes una especie de “cara de póker” Cuando vamos a cenar, o vienes a nuestra casa, la gente te mira y se pregunta: "¿Qué estará pensando Michael?" Tú mantienes todo en tu interior.
 
MJ: Si ... Pero no, lo siento, lo siento mucho. Puedo sentir el dolor de las personas.
 

SB: ¿Alguna vez te has sentido avergonzado de algo? Los niños, por supuesto, se sienten avergonzados.
 
MJ: Sí, no creo que se deba avergonzar a los niños a menos que ellos se estén riendo también. Recuerdo pasarlo tan mal. Mi padre me hizo lo peor. Con toda la fuerza me dio una bofetada en la cara y me empujó delante de los fans con lágrimas rodando por mi rostro. Una cosa es disciplinar, otra es humillar.