sábado, 16 de mayo de 2015

Ben Fong-Torres: "Sesiones de improvisación y peleas de almohadas"

http://michaeljacksonmyobsession.blogspot.mx/

Cuando el editor de Rolling Stone, Ben Fong-Torres, se fue de gira con los J5 para escribir un artículo de portada en 1971, la experiencia fue algo singular. "Rolling Stone no solía cubrir cuestiones relacionadas con bandas infantiles" recuerda. "Pero la música era verdaderamente extraordinaria, y estaba acaparando el horizonte musical".

Fong-Torres pasó 4 días siguiendo al grupo mientras ofrecía conciertos en Columbus, Ohio, y su pueblo natal Gary Indiana. "todos ellos hablaban sobre sus ambiciones" dice.

Extraido de Rolling Stone volumen 81, del 29 de Abril de 1971:

http://michaeljacksonmyobsession.blogspot.mx/
 
En Enero de 1971, los jackson 5 están tras escenas en el veterans memorial auditorium de Columbus, Ohio, tal vez unos 15 segundos antes de su llamada a escena. Michael Jackson le hace una petición a Tito, quien juguetea con su guitarra eléctrica:

-"toca algo de Brenda and the tabulations" pide Michael.

Tito, con una expresión de seriedad poco característica para sus 17 años de edad, sigue ejecutando un riff que acaba de crear, uno que origina en la parte más baja del brazo de la guitarra. Jermaine, al bajo, toca y canta con su nuevo falsete; "It's a sha-a-ame..the way you hurt me/ sha-a-ame...Ooh...Ooh-Ooh...".

Michael Parece inquieto, moviéndose por el camerino con el vestuario puesto: Una camisa naranja con pequeñas tortugas verdes y una capa sobre el hombro. Después de posar con sus hermanos para un periódico local, vocaliza llegando a las pequeñas pausas, al tiempo que Jermaine se une en el bajo. A medida que se acercan las 9:30 p.m, Michael pide un hot dog a Jack Nance, el road manager. 

Poco después, un hombre llega al lugar e indica: "Vámonos". Es momento de encarar a 4 mil personas aclamándolos, pero hay una sorprendente falta de tensión. Michael toma un par de baquetas y comienza a pegar sobre una copia de rolling stone con James Taylor en la portada hasta que Marlon se lleva la revista.

"Vámonos". Para el momento en que el riff de "Stand" suena por 12° ocasión, los 5 hermanos salen a escena, y la primera ola de gritos no se hace esperar. Están formados con Jackie al centro, Tito y Jermaine detrás de sus guitarras y Marlon y Michael en los dos flancos. Al mismo tiempo, cada uno reposa la mano sobre la cadera izquierda y coloca la otra en concha detrás de la oreja derecha, con la pierna de ese lado taconeando, todo ello al unísono, hasta que Michael se separa de la fila para tomar el micrófono e inundar el lugar con sus gritos.

La noche anterior, en su hotel de Columbus, los Jackson 5 están repartidos en varias suites del mismo piso (cerca del elevador dos guardias de seguridad mantienen los ojos abiertos a los fans persistentes). Un par de ellos están jugando cartas con vasos de leche semivacíos y una cubeta de pollo frito cerca. Su padre, Joe Jackson, mira el juego de cartas; permanece silenciosom excepto cuando convoca a sus hijos para decirles algo.

Jackie, de 19 años, habla sobre la posibilidad  de estudiar negocios, a fin de "tal vez hacerme cargo de la parte financiera del grupo". Tito de 17, es quizá el músico más serio del grupo. Escucha a Hendrix y a B.B. King "Desde que comencé a tocar la guitarra, hace unos 3 años", dice. 

Tito sacude la cabeza lentamente, como un viejo bluesero que recuerda otros tiempos, cuando le pregunto sobre hace 7 años, cuando Michael se unió al grupo: "Era difícil, Estábamos cortos de dinero. Era un fastidio".

Jermaine, de 16, ríe con facilidad, tiene una gran sonrisa. Despúes de las primeras presentaciones, se me acerca, mira mi grabadora de cassete y pregunta: "¿quieres que platiquemos ahora?". Se sienta sobre la cabecera de una cama; me cuenta que él y sus hermanos asisten a una escuela privada en Encino, California: 5 salones y 29 estudiantes; les han asignado un tutor del consejo educativo del estado para seguirlos durante las giras cortas a fin de mantenerlos al corriente de la escuela.

Marlon de 13 años, es considerado el más silencioso del grupo. En casa, comparten habitación Michael y el pequeño Randy, juegan basquetbol, billar y nadan. A Marlon le gusta ver caricaturas con Michael los sábados por la mañana y, como Michael está considerando dedicarse a la actuación.

Michael de 11 años, pesa poco más de 30kg. Ha sido el cantante principal en la mayoría de los temas de los Jackson 5: 6 sencillos exitosos en 1970; 3 álbumes de oro (más un LP navideño que seguramente permanecerá en la historia, como "Jingle Bell Rock" de Bobby Helms) y 2 exitosos sencillos en el primer trimestre de este año.

Michael está sentado en un sofá del hotel. Mira hacia arriba, indicando que está listo para hacer la entrevista. Han acabado los shows, y tiene tiempo para relajarse, jugando cartas, haciendo trucos con ellas y esperando la inevitable pelea de almohadas. Así que sus ojos cafés vagan por ahí de cuando en cuando, atento a todo movimiento.

Se unió al grupo de sus hermanos cuando tenía 4 años y pronto perfeccionó su imitación de James Brown, haciendo de ella una rutina. "Era increíble", recuerda Suzanne DePassem quien coordina el show de los Jackson 5. "Sabía todos los movimientos, las vueltas, las estocadas". 

Las primeras canciones que Michael recuerda haber cantado son "Under the boardwalk", de the Drifters y "Twist and shout" de the Isley brothers. Sobre el escenario, Michael proyecta cómo siente el blues. Sin embargo, es poco convincente; los Jackson aún no son tan buenos actores. Pero, con una media de edad que ronda los 15 años, han vivido lo suyo.

El primer concierto, recuerda Michael, "fue en un hospital. Tenían un gran Santa Claus". Otro de los primeros shows fue en big top, un centro comercial. "Eran gratuitos , para que la gente pudiera conocer la música. Antes de motown" dice Michael, "solíamos ofrecer 5 conciertos por noche en diferentes lugares" y clubes en Chicago y Gary, yendo por el circuito al lado de grupos como the emotions y the chi-lites, Los Jackson tambien trabajaron en Misuri y Wisconsin, e incluso en una ocasión en Arizona, Llegaron ahí en autobús.

Ahora, 7 años despúes, Michael toca la batería y aprende a tocar el piano. Y en los estudios de Motown en Hollywood, es la voz principal, acompañado de sus hermanos y por el grupo habitual de músicos de Motown en los intrumentos. "Me toca unas dos horas grabar una canción" dice, primero mi parte, luego ellos hacen lo suyo".

Mike es un hábil imitador. Puede ver caricaturas en televisión y dibujar a partir de ello; quiere estudiar arte cuando valla a la universidad. "También me gustaría ser actor, hacer el tipo de cosas que hace Sidney Poitier". Cuando le digo a Michael que es un buen cantante de blues, ríe. "Aprendí escuchando".

Si algo hace falta en una presentación de los Jackson 5, son las sorpresas. Todo lo que ocurre parece el largo producto de los ensayos. Los fans se ponen de pie en la totalidad de sus cortas estaturas y gritan; las chicas celebran que han hecho contacto visual con uno de los chicos; se toman de las manos con firmeza para contener la emoción. Pero no existe movimiento masivo, excitación, abundancia de personas o muestras de resistencia y desafío que igualen lo que ocurre en los conciertos de Sly.

Más tarde, en el aeropuerto de Columbus, el personal de TWA otorga a los Jackson 5 una sala de espera especial. TWA les lleva una charola con hamburguesas y refrescos, y los J5 comienzan a comer y discutir sobre la pelea de almohadas de la noche anterior. "Suzanne, te vi poniéndole el pie a alguien anoche" dice Michael. "Eramos todos contra todos".

Despúes de volar hacia Gary, los J5 se dirigen al City Hall y a West Side High School para ofrecer el primer concierto a eso de las 3 p.m. y despúes a la casa del alcalde para asistir a una fiesta privada. Cuando el segundo concierto llega a su fin, corren hacia la puerta trasera, abordan sus limusinas y se dirigen a otra parte de Gary a fin de asistir a una reunión familiar en casa de la prima de Joe Jackson. 

La mujer ha cocinado durante un día y medio con varios amigos y familiares para ofrecer dos docenas de pasteles de camote, montones de carnes frías y pollo frito, grandes cantidades de ensalada y frijol chino, y ahora está parada en el marco de la puerta, casi llorando, feliz de que su casa se encuentre llena de gente en este momento.

Joe y los chicos están ahí, con algunos de los commodores y varios acompañantes. La prima de Joe pregunta constantemente si quieren más comida. Mira hacia los J5 , que comen poco. Parientes y amigos piden fotos con ellos, pequeños niños y niñas piden autógrafos, y los J5 hacen todo, agradeciendo educadamente. Están felices de estar aquí. No hay lugar como el hogar. 

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